martes, 10 de marzo de 2009

Claudio Rodríguez

AJENO

Largo se le hace el día a quien no ama
y él lo sabe. Y él oye ese tañido
corto y duro del cuerpo, su cascada
canción, siempre sonando a lejanía.
Cierra su puerta y queda bien cerrada;
sale y, por un momento, sus rodillas
se le van hacia el suelo. Pero el alba,
con peligrosa generosidad,
le refresca y le yergue. Está muy clara
su calle, y la pasea con pie oscuro,
y cojea en seguida porque anda
sólo con su fatiga. Y dice aire:
palabras muertas con su boca viva.
Prisionero por no querer, abraza
su propia soledad. Y está seguro,
más seguro que nadie porque nada
poseerá; y él bien sabe que nunca
vivirá aquí, en la tierra. A quien no ama,
¿cómo podemos conocer o cómo
perdonar? Día largo y aún más larga
la noche. Mentirá al sacar la llave.
Entrará. Y nunca habitará su casa.


Claudio Rodríguez

2 comentarios:

Dante dijo...

Conozco y mer gusta mucho la poesía de Claudio Rodriguez. Tuv e ocasión de charlar con él en Oviedo, durante la entrega de unos premios principe de asturias y le hice una entrevista muy interesante.
Haces bien recordarlo con estos versos suyos.
Cariños

Meritxell2000 dijo...

Gracias, Fortimbras.

A mí también me gusta recordarlo.

Abrazos.